pastoral

La puerta estrecha.
Jesús les dijo a sus discípulos. ENTRAD. Este verbo está en imperativo, es decir, Jesús dio una orden ha aquellos que querían ser sus discípulos. La puerta por la cual estamos llamados a entrad: Tiene dos características peculiares contraria a nuestras tendencias modernas:
1) Estrecha y 2) Angosta
Como ministro de culto en una cárcel de Madrid, he podido observar hablando con los presos, que la mayoría (99,9%) está en un centro penitenciario por haber ignorado la orden de Jesús, y haber decidido deliberadamente elegir lo que ellos llaman: “El camino fácil o la vida fácil.” Dicha vida les ha conducido a esta situación.
Jesús hablando a sus discípulos los confrontó con su tendencia humana y carnal, para que no se dejaran guiar por ellas. La puerta ancha y espaciosa en apariencia solo acelera la caída de aquellos que optan a pasar por ella. El Maestro de gloria dijo: “Muchos son los que entran por ella.”
Muchos son los ejemplos de personas que optaron por vivir la vida fácil y hoy son victimas de sus decisiones.
Si quieres ganar dinero sin trabajar, entonces tendrás que ser ladrón;
Si quieres ser médico sin estudiar, entonces tendrán que ser un plagiador y fraudulento estudiante;
Si quiere perder peso vomitando la comida, corres peligro de convertirte en bulímica o anoréxica;
Si quiere un matrimonio sin compromiso; entonces prepara la carta de divorcio y separados.
La puerta estrecha y angosta son pocos los que la hallan. Jesús dijo entrad y además añadió “son pocos los que la hallan.”
Entrad es una orden. Hallar es una acción de búsqueda.
Los discípulos de Jesús, como nosotros, obedecemos al Señor y buscamos la puerta que nos señala la victoria.

La paz del Señor.

Francisco L. Fernández Martínez.